Archipiélago Noticias, el diario digital participativo de Canarias

Donde reina el amor, sobran las leyes. (Platón)

Inicio  >  Blogs

06 de September de 2007

Conversaciones sin fronteras

Por Dolores Campos-Herrero

imprimir Imprimir E-mail Recomendar

Hace mucho tiempo, cuando era pequeña y llegaba a la playa y no estaban aún mis amigas, una de mis extrañas distracciones consistía en tumbarme boca abajo en la arena, cerca de un grupo de señoras para escuchar sus conversaciones.
No sé qué de interesante podría encontrar una niña de 8 o 9 años en ese mundo de confidencias adultas.
Con el tiempo, cierto sentido del pudor y de la cortesía me sirvieron de contrapeso a esa curiosidad malsana. Una reeducación que ha echado al traste la llegada de la tecnología móvil.  Porque los móviles nos han acostumbrado a unos usos que desdeñan la privacidad.
Hay pocos casos de personas que hablen discretamente.
Lo común es que el portador o portadora del teléfono de marras utilice un tono de voz tan alto que nos puedas evitar enterarte del cariz de la charla. Desavenencias amorosas, conflictos personales, problemas de dinero. Todo el mundo habla sin sonrojo alguno. Todo el mundo habla, como decía aquella vieja canción de la banda sonora de Cowboy de medianoche
Naturalmente se dan situaciones ridículas.Situaciones casi de película o simplemente curiosas como esa en la que una pareja que camina junta, charla cada uno por su lado, interfiriendo ambos con su nivel acústico, en la conversación del otro.
Si bien estoy convencida de que el cine alimenta al voyeurista que llevamos dentro, este inmiscuirse en el curso de las vidas ajenas, vía móvil, me ha llevado a caer en mis viejos vicios.
Si me encuentro sola en una terraza, encuentro gran placer en pegar la oreja a la mesa de al lado.
Eso tiene sus inconvenientes.
Cuando soy yo la que conversa, me invade una especie de nerviosismo paranoico, convencida de que los de al lado no se pierden ripio de lo que digo.
Y de pronto lo que digo me parece vergonzosamente banal. O me enorgullezco por lo listísima e informada que parezco.
Bajo misteriosamente la voz si pronuncio un nombre propio para irritación de mis interlocutores y no abandono mi tono de conspiración hasta que constato que mis vecinos de al lado hablan alemán, francés o sueco.

Comentarios enviados

Realice su comentario

Los campos marcados con asterisco (*) son obligatorios.

(*)Comentario:

0 lector/es han comentado esta noticia.

Volver


Amargos chochos

El malestar de la cultura

África

América

Carta obrera

Consumo sostenible

Foro social

Migrantes e inmigrantes

Blogs destacados

Eusebio Bautista Vizcaíno

Lo local

Últimas vacaciones de agosto

Eusebio Bautista Vizcaíno

Francisco Morote Costa

Blogal

Jackson Hole, cumbre de banqueros

Francisco Morote Costa

Montserrat Fillol

cho-colate

Conoce a....

Montserrat Fillol

Manuel Fernández Sarmiento

Sociedad civil

Manuel Fernández Sarmiento

Victoria González Ares

En nombre propio

Blanca Tames

Victoria González Ares

Purificación Santana

Expres-arte

Colección AGUAVIVA

Purificación Santana

Pino Isabel Brito Santana

Hasta la serreta

Políticos responsables

Pino Isabel Brito Santana

Fausto Antonio Ramírez

El candil

El Silencio del Almendro

Fausto Antonio Ramírez

Pablo Rodríguez Valido

A mi medida

Sacrificarse por nada

Pablo Rodríguez Valido

José M. Vega Santana

Sanidad Ambiental

Riguroso invierno

José M. Vega Santana

Dolores Campos-Herrero

A-cerca del paraíso

A modo de despedida

Dolores Campos-Herrero

Vea todos los blogs

Webcams

Vea todas las webcams

Eventos

8 Apr

Publicidad

Anúnciese con nosotros.

Enlaces

Enlaces a otros medios