Inicio > Blogs

04 de mayo de 2007
Por Jorge Rodríguez Díaz
El principal motivo que me impulsó a abrir este blog es hablar del cambio que necesita Canarias y Gran Canaria, especialmente en materia económica, pero también en aspectos sociales y de valores. Muchas veces he insistido en que la política no puede ser un espectáculo casposo, tipo Aquí Hay Tomate, Salsa Rosa, Gran Hermano o cualquier otro programa zafio de entretenimiento dónde los méritos que priman son el cotilleo, la falsa denuncia, el montaje, la bronca o el plagio, en fin, la búsqueda de notoriedad por la vía fácil, sin esfuerzo ni dedicación.
Es posible que esto dé resultado, no sé por cuanto tiempo, en el mundo de la televisión, pero no representa a toda la sociedad y, desde luego, no puede constituirse en un referente social que guíe el comportamiento de las personas. Particularmente, no puede ser la forma que utilicen los políticos para alcanzar notoriedad, ni la principal estrategia que adopten los partidos para mejorar sus resultados en las elecciones.
En estas fechas preelectorales todo el mundo promete un cambio, la cuestión es qué cambio. La ausencia de verdaderas propuestas para el cambio me lleva a sospechar que lo que realmente buscan muchos es aprovechar la necesidad de cambio de las personas, su insatisfacción con lo que no funciona o con lo que no les gusta en sus vidas, para captar su atención. Pero esforzarse en diagnosticar qué cambios necesita nuestra sociedad y hacer propuestas imaginativas para mejorar nuestra situación y asegurar nuestro futuro, que sean viables desde el punto de vista legal, económico y tecnológico, es otro cantar. Eso no, es mucho más fácil dar el cambiazo, copiar las propuestas de otros, y seguir dando la matraca con el falso cambio.
Es evidente que la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria necesita un cambio. Intentemos hablar de ello eludiendo actitudes superficiales y casposas.
Las Palmas de Gran Canaria vive un momento crucial de su historia: puede elegir seguir en la indiferencia y abocada a la decadencia, siempre a remolque de los acontecimientos, o elegir convertirse en una auténtica gran ciudad del siglo XXI, que lidere una amplia zona geográfica del atlántico en economía, comercio, educación, sanidad, ciencia y tecnología, cultura, deporte, turismo… en suma, la gran capital de esta región del mundo.
Elegir ser una auténtica gran capital no es una cuestión nominal o de orgullo mal entendido. Desde mi punto de vista es la única forma que tenemos de garantizar nuestra prosperidad y la de nuestros hijos. Y, además, es posible, pues contamos con algunas ventajas como un puerto y un aeropuerto internacionales de primera magnitud, una buena red viaria y de puertos secundarios en construcción, grandes hospitales, una universidad moderna, empresarios dinámicos y una juventud formada y emprendedora. Pero para ello es necesario cambiar algunas cosas.
En primer lugar, acabar con la secular división en dos ciudades, una de primera, principalmente localizada en la zona baja, y otra de segunda en los barrios periféricos. Es preciso elaborar un plan de integración urbana que, en diez años, elimine el déficit de servicios que históricamente han sufrido nuestros barrios, reponiendo 10.000 viviendas, aumentando los centros de salud, escolares y sociosanitarios y descentralizando la administración municipal.
En segundo lugar, hay que desarrollar el frente litoral, incluyendo la recuperación de La Isleta y la Base Naval, para construir una moderna zona de negocios y de ocio, cultural y deportiva, que revitalice la actividad económica de la ciudad.
En tercer lugar, debemos apostar por la reactivación económica de la ciudad. Además del comercio, las finanzas y otros negocios internacionales ligados al desarrollo del frente litoral, es hora de promocionar la economía basada en el conocimiento, creando un gran parque tecnológico para dar cabida a empresas de base tecnológica de diverso tipo y promocionando pequeñas zonas empresariales en los barrios. Hay toda una economía de la cultura (y no me refiero sólo a las óperas, sino a las editoriales, productoras discográficas y audiovisuales, convenciones, exposiciones de arte, etc.), de la salud, de la tecnología (electrónica, energías renovables, biotecnología, agua, informática, etc.) y de la formación que una gran ciudad debe saber explotar.
En cuarto lugar, se debe redefinir el papel de algunos barrios como Jinámar o Tamaraceite-Los Giles, dotándolos de autonomía administrativa, de servicios y de vida económica propia para que puedan desarrollarse armónicamente.
En fin, muchas ideas para desarrollarlas en un breve artículo, pero son posibles si se trabaja con dedicación para realizarlas. Y lo más curioso de todo es que la financiación para este gran cambio no es un problema, ya que si se planifica adecuadamente en un horizonte de diez años, y aunque estoy hablando de algunos miles de millones de euros, el Ayuntamiento tendría que aportar menos del diez por ciento, pues una gran parte de los fondos necesarios pueden proceder del Gobierno de Canarias, como ha venido sucediendo hasta ahora; otra parte del Estado, si se negocia bien y se abandona la estúpida rencilla con la administración central; también se puede recurrir a fondos europeos, a los que parece haber renunciado el actual gobierno municipal; y, finalmente, otra gran parte de la inversión se puede abordar con fondos privados de la RIC. Es sólo cuestión de planificar y hacer números para darse cuenta de que las cuentas salen.
Pero nada es perfecto, y esta propuesta tiene un inconveniente. A pesar de que lo más realista y auténticamente comprometido es proponer un plan a largo plazo, estructurado en fases y con ficha financiera para su seguimiento, resulta que es poco electoralista. Lo que está de moda es la puja de promesas, las cartas a los reyes magos y criticar al rival. Una pena.
¿Estrategias y Propuestas de Viabilidad de Guaguas Municipales?
José Castellano Arencibia
| L | M | X | J | V | S | D |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 29 | 30 | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | 30 | 31 | 1 | 2 |
Anúnciese con nosotros.