Archipiélago Noticias, el diario digital participativo de Canarias

Hay algo que Dios ha hecho mal. A todo le puso límites menos a la tontería. (Konrad Adenauer)

Inicio  >  Blogs

05 de junio de 2008

La belleza que duele

Por Montserrat Fillol

imprimir Imprimir E-mail Recomendar

La belleza puede llegar a conmover. Frente a la vorágine cotidiana, al consumo, a la sociedad de las comunicaciones y a la deshumanización de las relaciones, la belleza puede llegar a trastocarnos. Escribo sobre la belleza como ideal griego de armonía y conjunto de perfecciones e imperfecciones todo en su justa medida. En su ying y en su yang agónico y vital. Una flor, por darle nombre a un elemento vivo, puede llegar a doler. Digo más bien su forma de confluir en un momento dado, puede ser flor-delta. Y tan sólo ella desatar un caudal de emociones. La flor al igual que puede ocurrir con una melodía de Erik Satie, el Carmina Burana o la Victoria de Samotracia dependiendo de la circunstancia y gusto puede abrir un horizonte sensible. Un objeto-delta puede ser una experiencia estética desencadenante de otras. Al Principito de Saint Exupéry le dolía su flor. La mera contemplación de algo bello puede llegar a conmover o a trastocar de manera inusitada.
En la flor, por ser algo obviamente bello, está contenido lo efímero y lo transitorio. “La rosa rompe sus lazos y florece al reverso de la muerte” diría Vicente Huidobro en Altazor.
Una flor puede plantarse con toda su euforia y desencanto y hacer que la vida se torne momentáneamente distinta a partir de sus colores. Su limpia y sórdida decadencia al pudrirse alumbran también otras realidades paralelas de la existencia. Y valga la anécdota que viene a este mismo ocaso decadente. Porque la belleza es decadente en cuanto se percibe a partir de la soledad y la placidez y la podredumbre. “El otro día me regalaron una flor exótica. Toda ella con su tronco ondulado y sus tres capullos carnosos y rodeados de pétalos rosas deslumbraba. Tenía un aspecto casi de planta carnívora. La persona que me hizo el regalo me advirtió que esa noche se abriría y al alba se marchitaría. Esperé pacientemente a que el atardecer cayera sobre ella. Y aconteció que la flor empezó a abrirse y a mostrar su centro de pétalos y un interior que como una hélice de blancas palomas empezó a desplegarse poco a poco. La flor era a su vez cúpula, cielo emplumado y vientre aterciopelado.  
A medida que se fue abriendo fue mostrando en su vientre un remolino. A su vez todos los pétalos rosas que permanecían plegados sobre ella se quedaron erizados. Pétalos aterrados ante la misma belleza de su flor. La flor despedía un aroma empalagoso y dulzón. Y en sí mismo el olor albergaba su propio deterioro. Seguramente en su frondosidad natal tendría revoloteando a todo tipo de abejorros para que la polinizaran. Aconteció su extraordinaria belleza efímera en medio de una emoción contenida. Y es que a veces la belleza que ilumina, va más allá de la sorpresa”.
La belleza de la flor nocturna llegó a doler. Su esplendor, dolosamente cruel. La belleza abarca también una manera de herir. Una incitación al placer y al asco. La belleza cegadora que a su vez es blanco de otras bellezas. En su nada cegadora es sublime y sobrecoge situando todo en un esplendido vacío. Dicho vacío llega a ser aterrador. Podemos estar años, quizás toda la vida sin que algo bello nos haga estremecer. Los versos de Jorge Luis Borges así lo ilustran la rosa puede a su vez causar el mismo efecto; “Oro, sangre o marfil o tenebrosa/como en sus manos, invisible rosa”.
La flor puede plantarse esplendorosamente o puede despedirse. Dejar que su naturaleza roce o exalte la sensibilidad o simplemente participar de ella como sucede con un poema de despedida japonés de Monje Yüsen: “Dejemos la despedida/ a cargo de los cerezos/ de la montaña/ y si se van o se quedan que lo decidan las flores”.
 

Comentarios enviados

Rosario Valcárcel: Una reflexión bien elaborada, bella con unos versos bien escogidos. 
Un abrazo apretado.

Realice su comentario

Los campos marcados con asterisco (*) son obligatorios.

(*)Comentario:

1 lector/es han comentado esta noticia.

Volver


Amargos chochos

El malestar de la cultura

Las cosas del cuarto poder

Comente sobre otros medios

Blogs destacados

Míchel Jorge Millares

Aldea global

¿Y de lo nuestro qué...?

Míchel Jorge Millares

Montserrat Fillol

cho-colate

septiembre

Montserrat Fillol

Luis León Barreto

Atlántico Insumiso

Copenhague

Luis León Barreto

Pablo Martín Carbajal

Pasando páginas

Un libro imprescindible

Pablo Martín Carbajal

Francisco Morote Costa

Blogal

El desaguisado neoliberal

Francisco Morote Costa

Eusebio Bautista Vizcaíno

Lo local

Ayuntamiento: El dinero, en el banco.

Eusebio Bautista Vizcaíno

Dunia Sánchez Padrón

Desde la sombra

Intacta

Dunia Sánchez Padrón

Agustín Mora

La rendija

Tragedias

Agustín Mora

Juan Francisco Santana Dominguez

Mi espacio de opinión

In Memoriam de Amalia...

Juan Francisco Santana Dominguez

Sergio Hernández Hibrahím

Me queda la palabra

La broma

Sergio Hernández Hibrahím

Victoria González Ares

En nombre propio

Panza de Burro

Victoria González Ares

Antonio Becerra Bolaños

De letras

Razones

Antonio Becerra Bolaños

Francisco González Tejera

Otro mundo es posible

La montaña mágica

Francisco González Tejera

Purificación Santana

Expres-arte

Inocentes vacaciones

Purificación Santana

Daniel Bautista

Así está el patio.

Atajos

Daniel Bautista

Lucía Rodríguez Gangura

Sin caducidad

Salama

Lucía Rodríguez Gangura

Jose M. Vega Santana

Sanidad Ambiental

Crisis energética

Jose M. Vega Santana

Pino Isabel Brito Santana

Hasta la serreta

PAPÁ CUÉNTAME OTRA VEZ

Pino Isabel Brito Santana

Dolores Campos-Herrero

A-cerca del paraíso

A modo de despedida

Dolores Campos-Herrero

Vea todos los blogs

Webcams

Vea todas las webcams

Eventos

Septiembre 2008
L M X J V S D
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 1 2 3 4 5
2 Sep

Publicidad

http://www.intermonoxfam.org

Anúnciese con nosotros.

Enlaces

Enlaces a otros medios