Inicio > Blogs > El Colimador > Contenedores (o sin ellos)

25 de abril de 2006
Por Ana Criado
Vaya hombre. Justo cuando me había decidido a ser verde y global, van y se me caen los palos del sombrajo. Resulta que un día me levanto y digo, ea, voy a reciclarme. Lo cual no significa que decidiera reconvertirme al nacionalcatolicismo, ni mantener alejados de mi vida a los números rojos y de mi mente a los pensamientos impuros, ni ser un dechado de virtudes terminadas todas en “ismo” y en “idad” (empezando por patriotismo y terminando por imbecilidad). Cuando digo lo de “reciclarme” es por hacerme la eufemística y la interesante. En realidad, lo que ocurrió aquella mañana es que decidí practicar la recogida selectiva de basura, que tantos réditos morales al buen ciudadano da.
Fue una decisión irracional, pero de inmediato me hizo sentir estupenda, blandengue y solidaria, como cuando oyes el Himno de la Alegría, que en seguida te da por querer hacerte de una ONG y tal. Lo que no sabía yo es que a partir de ese momento mi vida se iba a convertir en un viacrucis. Porque, vamos a ver, hay cosas que sí, que muy bien: los periódicos, al contenedor del papel (azulín), las botellas al de vidrio (verde manzana), las cáscaras de los langostinos tigre por aquí (container gris de toda la vida), los botecitos de chatka por allá (contenedor amarillo ‘ad hoc’)… Pero ¿y las bolsitas de té? El té en sí mismo simula materia orgánica, pero la bolsita parece de tela o papel… Puestos a ser ortodoxos, habría que rajar la bolsita y tirar el contenido a una basura y el continente a la otra. ¿Y qué hay de los yogures? ¿Se consideran plástico o cartón? Porque el envase del yogur no es exactamente un polímero, sino una suerte de cartoncillo microlipocubierto de algo brillante, como cartulina plastificada… Y qué decir de los clínex usados, o de los pañales desechables… Todos ellos son de celulosa (o sea, papel o sucedáneos) pero una celulosa íntimamente mezclada con materia orgánica y bien orgánica… Y cuando la alfombrilla de la ducha o el Levi’s etiqueta roja se te quedan hechos unos zorros, ¿a qué contenedor conviene arrojarlos? Porque lo de la tela no consta, y tampoco es cosa de darle a Caritas o a la Cruz Roja una alfombrilla de ducha vieja.
O sea, un verdadero calvario. Tuve que comprar unas bolsas de mientrastanto, en lo que decidía qué hacer. Estuve incluso a punto de tirar la esponja, o la toalla (¿a qué contenedor, por cierto?), y volver a la Bolsa de Basura Única e Indivisible. Entonces fue cuando Wladimiro Rodríguez Brito salió acusando a la empresa Ecoembes “de pasividad en la recogida de envases”. Según el consejero de Medio Ambiente del Cabildo tinerfeño, “a Ecoembes le sale rentable no tener un gran volumen de residuos a tratar en Canarias, por los costes que esto supone”.
Entonces vi la luz: las basuras de dudoso destino, al contenedor amarillo, que aunque ya se sabe que al final van a ir todas al mismo sitio, por lo menos que se lo curren.
Contradicciones de un Gobierno “socialista” y “progresista”
Antonio Hernández Lobo
Alegaciones enviadas a la Consejera de Sanidad en referencia a la modificaión del decreto 212/2005
Fabio Bovi
Contra el poder, por la esperanza cargada de futuro.
Francisco González Tejera
Si el turismo se deslocaliza…¿morimos, “quemamos” otro territorio o nos transformamos?
Edu William
¿Estrategias y Propuestas de Viabilidad de Guaguas Municipales?
José Castellano Arencibia
| L | M | X | J | V | S | D |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 |
| 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 |
| 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 |
| 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 |
| 29 | 30 | 31 | 1 | 2 | 3 | 4 |
Anúnciese con nosotros.