Acabo de leer el post de Juan J. sobre las comunidades de marca y el tema que trata es importantísimo y de suma importancia en el futuro. No me cabe la menor duda que casi todo se desarrollará en redes, lo cual no quiere decir que no tenga aspectos negativos.
Hay que ir trabajando en ellas y mejorándolas según se vayan detectando las imperfecciones. Como dice Juan J., se corre un riesgo de que las redes sociales formen comunidades que tengan más peso específico del que les correspondan y puedan desvirtuar la verdadera naturaleza de la organización en red. Argumenta también que se pueden originar comentarios y conversaciones de las empresas y hay que estar al tanto de todas ellas. No le falta razón.
De esta forma, lo mejor que puede hacer la empresa es llevar la red social a su “casa” y ser ella una pieza también activa en esa red. Pero como uno más, escuchando y opinando.
Y no sólo las empresas, también y con más motivo, los propios destinos turísticos. Es decir, el implemento de sistemas de redes sociales en cada web de las empresas y destinos es crucial para mantener este contacto y conversación.
Se que muchos pensarán, pero es absurdo que un establecimiento pequeño tenga un sistema de red. ¿Qué usuario va a entrar en su web y formar un red? Si yo quiero comentar, lo hago en sistemas más genéricos. Pues bien, ese es uno de los grandes beneficios de las aplicaciones basadas en Web y el uso de los sistemas de software como servicios y no como productos. Cada empresa y destino puede tener su propia red social y empresarial, sin que esa red deje de pertenecer a una superior. Es decir, cada empresa o destino personaliza el sistema y el interfaz que desea y lo implementa en su web, siendo esta uno de los grandes beneficios que proporcionan los sistemas de afiliación que otorgan valor añaido, como en estos días se comentó en el blog de Albert Barra.
Pero en las redes sociales es necesario poner mecanismos basados en autoridades para que la red no se desvirtúe. Pero ojo, a mi entender, autoridades personalizadas (o a lo sumo muy segmentadas). Por ejemplo, el karma de menéame es un indicador de autoridad de la red. Lo que indica que la opinión de un usuario es distinta a la de otro. Me parece bien y lógico porque valora a los usuarios activos. Pero…¿es una autoridad para todos los temas? ¿sólo para unos? cuando consiguió su karma, ¿las noticias se relacionaban con mi perfil? ¿los que votaron sus noticias y ayudaron a aumentar su karma, son parecidos a mi perfil?. ¿No podría haber un karma segmentado? ¿o personalizado atendiendo a la búsqueda en concreto que se quiera hacer?
Es decir, es necesario que la fuerza de cada usuario en la red no sea genérica, sino aquella que te da cada usuario en momentos concretos. Y esa información debe estar disponible para que los otros usuarios puedan filtrar por donde mejor crea que se adaptan.
Las redes sociales no necesitan de las autoridades para que se obtenga un sólo resultado único para todos (estariamos en lo de siempre, aunque la solucion se haya adoptado de otra forma), sino para poder obtener resultados personalizados para cada uno según el conocimiento de otros. Es evitar, como dice David de Ugarte, que “se genere escasez mediante la formación de un único output igual para todos los usuarios a partir de los muchos inputs que los usuarios incluyen”. Es conseguir generar abundancia, que la red sea más distribuída y dinamizar la “larga cola”. En definitiva, que se evite la concentración y se incentive la personalización y los nichos.
Y eso llevado al turismo se corresponde con sostenibilidad y competitividad para los destinos turísticos.
(publicado en www.eduwilliam.com)

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