Mucho ya se ha hablado de la economía en red y cómo el uso de este tipo de organización va a permitir adaptar a las empresas, y sobre todo a las pymes, a una economía basada en el conocimiento. Es bastante reconocido ya esta necesidad de cooperar y formar redes empresariales. Y más en un sector como el turismo donde la competitividad de una empresa, puede arrastar al resto del destino, siendo muchas veces la satisfacciónn final del cliente un compuesto agragado de todas (y no siempre simétricamente entre las partes).
Pero, ¿y a qué viene ahora incluir redes sociales en las redes empresariales? Primero obviamente porque las empresas son gestionadas por personas (suena a obvio pero…).
Pero ¿quiere una empresa conversar con sus clientes y formar una red social? ¿Y poder complementarse y participar con redes sociales de otras empresas? ¿Sabes qué es eso?
¿Todos mis clientes ahí hablando entre ellos, pasándose fotos, comentarios,.. sin que yo las filtre? ¿O que conversen directamente con mis empleados? ¿Que puedan formar parte activa en la gestión? Vamos, una cosa es que te ponga un buzón de sugerencias y otra que tu aportación vaya directamente al sistema de gestión. ¿Y que conversen con…la competencia? ¿Y en mi casa?
Ahhh, que yo también puedo entrar en esa conversación… ¿Y escucharles? Mmm, ¿sabré hacerlo? La verdad es que más orientado al cliente (interno y externo) no podría estar….
Pues sí, la nueva sociedad y la nueva economía pide un modelo de negocio distinto basado en las personas y en su conocimiento. Los mercados pasan a ser conversaciones (aquí la versión resumida en castellano de las 95 tesis del Manifiesto del Tren de Claves): conversaciones internas dentro de la empresa y externas con su sector económico. Pero conversaciones entre personas, de tú a tú.
En la época actual de Internet querer obviar algo, pensar que si no le digo una cosa al cliente o le engaño no se va a enterar es sencillamente no saber en qué mundo vivimos. Puedo cerrar los ojos o mirar para otro lado….pero la conversación se va a dar quiera yo o no. Y lo que es peor, esté yo presente o no. Así que mejor estarlo y, si puede ser en mi casa, mejor que mejor.
(publicado en www.eduwilliam.com)

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